Muchos son los creadores, locales y desde otros lugares, que han pasado por sus tierras, arenas y playas. Nombres connotados como Francisco Coloane, el poeta Jorge Teillier, José Luis Rosasco, Enrique Lafourcade, Santiago Escuti Orrego, entre otros, han tenido como fuente de inspiración rincones, arenas, rocas y olas de la bahía Quintero o simplemente han disfrutado de sus bondades.

Pero también hay nombres locales que han materializado las distintas emociones que las brisas quinteranas en diversos soportes, ya sean plásticos o escritos, como son el caso de Flavio Manríquez, auto denominado “El Poeta Ausente”, vecino nacido y criado en la península, talento literario que fue heredado por su padre, también escritor, Víctor Manríquez, ya fallecido.
Ambos personajes han dejado registros de sus inspiraciones. De hecho, Víctor Manríquez, quien prestó servicios en Carabineros y, luego, en la ex Empresa Nacional de Minería, Enami, realizó diferentes escritos inspirados en Quintero, hoy día, sobreviven, ya sean manuscritos o textos que fueron publicados en diarios y revistas nacionales como El Observador de Quillota, La Revista del Domingo del diario La Tercera, y publicaciones locales.
Publicaciones que dan cuenta sobre diversos temas de Quintero y sus alrededores como “¡A Quintero los boletos!”, reportaje que apareció publicado el 7 de febrero de 1976 en la Revista del Sábado del diario La Tercera, donde cuenta las peripecias de los santiaguinos que llegaban en tren a los balnearios de la península, también la crónica “El último tren a Quintero”, con la que ganó un concurso del diario El Observador de Quillota, publicado el 8 de marzo de 1991 o el cuento tradicional chileno, “El Linyera”, también aparecido en el diario El Observador en 1991.
Flavio Manríquez, El Poeta Ausente
Hijo de don Víctor Manríquez, heredó la pasión por las letras y la cultura de su padre, y confiesa que el Parque Municipal ha sido su musa inspiradora, “yo nací en el Parque Municipal literariamente, me acuerdo que me leí como diez veces el Altazor de Vicente Huidobro en el bosque, me iban a buscar, yo me perdía, mi abuelo y papá sabían y decían “ah, debe estar durmiendo en el bosque”, muchas veces se me quedaban escritos porque yo dormía, después me sentaba y escribía en una piedra”.
Son muchas las historias que el poeta quinterano tiene con el bosque del Parque Municipal, incluso advierte que parte de su legado literario se encuentra en algún rincón de su territorio.
“Ahí hay una excavación como de cuatro metros y hay una caja con poemas míos de cuando yo tenía de los siete hasta los diez años. Hay una caja de fierro chiquitita envuelta en nylon. Contiene mis pensamientos”, indica.
Flavio Manríquez ha participado en diversas instancias relacionados con la difusión de la cultura en Quintero como programas de radio y ferias del libro. También ha participado en talleres literarios junto a nombres de la talla de Volodia Teitelbom y conoció a Jorge Teillier y Enrique Lafourcade en sus visitas a Quintero.
Parque Municipal Quintero Amor por ti